Todo el contenido de esta web está bajo una licencia de Creative Commons.
VALORACIÓN DE LA ESTÁTICA ARBÓREA: "PULLING TEST" Y "SIA" (desarrollados por Lothar Wessoly)
NOTA:
este método ha sido desarrollado por Lothar Wessoly tras su salida de la
Universidad de Stuttgart. Por tanto, es un desarrollo comercial, explotado
exclusivamente por su empresa y por empresas asociadas.
1.
Test de tracción (Pulling-test).
Ante un árbol concreto, se trata de valorar si su tronco se romperá, o si sus raíces aguantarán, un fuerte temporal. (¡OJO!. Obsérvese que la mayor parte de los accidentes provocados por roturas de árboles son roturas parciales de la copa: grandes ramas con o sin cortezas incluidas, roturas de copa, etc. Estos accidentes, que pueden ser graves, escapan a estas técnicas).
Para analizar la estática de un árbol concreto, el “pulling test” recoge
primeramente una serie de datos del árbol, y de su entorno: especie,
dimensiones, forma y densidad de la copa, exposición al viento, puntos potencialmente débiles, etc.
A continuación se hace una trepa al árbol, buscando los puntos débiles, y los puntos donde se aplicarán los elastómetros. Seguidamente, se sujeta en la parte alta del tronco un cable de acero. Este cable se tracciona desde el suelo mediante un “tractel” al que se incorpora un dinamómetro para poder estimar la tracción que se ejerza en cada momento.
Y se sujetan al tronco del árbol dos tipos de aparatos, muy sensibles:
1. Varios “elastómetros”, que van a medir el estiramiento y la compresión de
las fibras exteriores de la madera del tronco, con una precisión de 1/1000 mm. Los elastómetros se
colocan las alturas del tronco donde se evidencien o se sospechen
debilidades estructurales, que es, por tanto, donde se sospeche que las deformaciones van a ser
mayores.
2. Uno
o varios “inclinómetros”, con precisión de 1/1000º, que se colocan en la parte más baja del tronco,
tocando al suelo, y van a medir el ángulo de vuelco del sistema de anclaje
(base y raíces de anclaje).
Las lecturas de estos aparatos se realiza en sendos lectores digitales.
Finalmente, el tráctel empieza a traccionar, y se van anotando a intervalos
cortos la fuerza de tracción y la lectura de los inclinómetros y de los
elastómetros. Se termina el test antes de que las lecturas alcancen unos
valores cercanos a los límites de rotura.
El análisis de los datos obtenidos es complejo. Por un lado, hay que
calcular la carga o empuje de un viento de fuerza 12 para ese árbol, con su copa
real y con su exposición concreta. Para ello se toma una fotografía de la copa,
y se calcula su forma y superficie mediante un software específico. Y por otro
lado, hay que valorar qué deformaciones produciría esa carga, en función de
las deformaciones medidas con el “pulling test” realizado.
Estos "pulling test" han sido realizados en miles de árboles, en determinados casos, hasta la rotura, habiéndose recogido con ello una enorme cantidad de información sobre cuándo, como y porqué se inician las roturas, y cuáles son los límites admisibles.
Si las deformaciones obtenidas o calculadas para viento de fuerza 12 son
admisibles, el árbol es seguro. En caso contrario, se recomienda una reducción
de copa, o, en caso extremo, la eliminación del árbol.
Como se puede observar, el “pulling test” no busca conocer la geometría
interna del árbol (cavidades, pudriciones, grietas...) pues le basta con el
test material del árbol concreto.
El "pulling test" sólo sirve para troncos verticales; no sirve para grandes ramas horizontales.
NOTA: este es el "pulling test" tal como lo desarrolló Lothar Wessoly, y que en Alemania se conoce como "método Wessoly". Gunter Sinn trabajo un "pulling test" diferente, con unos cálculos diferentes para las mediciones de los inclinómetros.
2.
El método SIA.
A diferencia del método anterior, este método es de uso libre y gratuito, desarrollado por Lothar Wessoly, pero sólo atiende la posible rotura del tronco. No aporta información sobre posible vuelco por fallo del anclaje, ni sobre roturas de copa.
Se trabaja con
una serie de tablas en las que se introducen los datos del árbol a estudiar, y
las tablas indican, finalmente, si el árbol es seguro o si hay que realizar una
reducción de copa.
Ya que no puede realizar testaje material individual, el método SIA sí necesita información de la geometría real del árbol, es decir, información de la sección, cavidades, madera residual, etc.
Las
tablas se han obtenido de mediciones sobre miles de árboles.
En las primeras tablas, tablas A, introduciendo la especie, la altura, la forma de la copa y la exposición, se obtiene un diámetro. Con un diámetro así (madera sana y sin huecos) ese árbol, con esa altura, especie y copa, sería seguro. Normalmente hay un amplio "exceso de sección", es decir, hay más sección que la justa necesaria.
En la
tabla B, la relación entre el diámetro calculado (diagrama A) y el diámetro real, da un
“factor de seguridad” de ese árbol en un temporal. Normalmente, en un
árbol voigoroso y sano, hay una
amplia reserva, muy por encima del 100 %.
En la
tabla C, se calcula cuánta cavidad puedo llegar a soportar con esa reserva, es
decir, cuál puede ser el espesor medio mínimo de la pared residual del tronco
del árbol estudiado para tener un margen de seguridad de al menos 100 %,
incluso teniendo en cuenta cavidades cerradas, o abiertas, etc.
Y
finalmente, en la tabla D, si no hay margen de seguridad suficiente, se proponen
las reducciones de altura de copa necesarias.