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GESTIÓN ESTRUCTURAL: UNA REVISIÓN DEL MUNDO DE LAS PODAS.

1. INTRODUCCIÓN.

2. PLANTEAMIENTO Y OBJETIVOS DE ESTE TRABAJO.

3. EL DESARROLLO NATURAL DE LA ESTRUCTURA DEL ÁRBOL.

3.1. El desarrollo natural según P. Raimbault.

3.2. Algunas consideraciones al modelo de P. Raimbault.

4. EL DESARROLLO ALTERADO: LA ESTRUCTURA DEL ARBOLADO URBANO.

5. FORTALEZA ESTRUCTURAL Y DEFENSA A LA PUDRICIÓN.

6. LA GESTIÓN ESTRUCTURAL DEL ARBOLADO URBANO.

7. LOS CORTES DE PODA.

8. RELACIÓN ENTRE PODAS Y ESTADO FITOSANITARIO.

9. GLOSARIO


4. EL DESARROLLO ALTERADO: LA ESTRUCTURA DEL ARBOLADO URBANO.

En el árbol urbano, en general, no es inmediato reconocer el modelo de Raimbault. Dado que el origen de la planta y las condiciones de desarrollo son diferentes, nos encontramos ante estructuras alteradas.

 4.1. Las condiciones del desarrollo en entorno urbano.

En entorno urbano, y especialmente en arbolado viario, se suelen dar las siguientes particularidades:

 4.1.1. Trauma post-plantación.

La maniobra de descope en vivero, destinada a proporcionar plantas “a medida”, provoca la aparición de una horquilla múltiple, horquilla que tenderá a permanecer, incorporándose a la estructura definitiva.

Por otro lado, las plantas presentadas a raíz desnuda o en cepellón pierden en el arranque en vivero más del 90 % de la raíz activa.

La habitual conjunción de descope, arranque en vivero (con una pérdida de la mayor parte de la masa radicular) y transplante (a unas condiciones normalmente mucho más duras que las anteriores), provocan un trauma post-plantación, una debilidad (poco vigor, escasa brotación foliar, escasa fotosíntesis, escasa brotación radicular, etc.) que el árbol puede tardar años en superar.

 4.1.2. Ausencia o distorsión de la competencia por la luz (marcos de plantación fijos, etc.).

            En entorno natural, e incluso en el forestal, el árbol individual nace y crece en masa, gozando de la protección, y sufriendo la competencia, del resto de los árboles. Esa protección y esa competencia, variable según las diferentes especies, y variable a lo largo del tiempo, son las que producen (tanto como las características específicas) las estructuras propias de las diferentes especies. Un cierto (o alto) grado de espigamiento por competencia aparece en todo crecimiento natural o forestal. Se produce, por otra parte, una fuerte disminución de la densidad de ejemplares con la edad, bien por entresacas forestales, bien por competencia y muerte de ejemplares.

            En arbolado joven urbano no hay crecimientos en masa. Esto anula tanto el espigamiento como la protección al viento. La ausencia de espigamiento en los árboles jóvenes (unido al trauma post-plantación) complica y enmaraña las estructuras.

            El arbolado adulto urbano, en cambio, sufre frecuentemente un exceso de densidad, real (respecto a otros ejemplares) o artificial (respecto a edificios), lo que produce espigamientos excesivos indeseables.

 4.1.3. Alteración general y repetitiva del desarrollo estructural por podas.

            Obviamente, las podas alteran el desarrollo estructural, en algunos casos de manera indeleble e incorregible. Las leyes de desarrollo de Raimbaut siguen siendo operativas, pero se producen estructuras más complejas y más difíciles de interpretar y gestionar.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  

 4.1.4. Agresiones múltiples.

            Podas, pudriciones, golpes, desgarros, alteraciones del suelo y subsuelo, pavimentaciones, etc., reducen la capacidad fotosintética, dilapidan reservas y crean innecesarias demandas energéticas.

            El árbol energéticamente débil mostrará menores crecimientos, menor producción de superficie fotosintética y menor defensa frente a agresiones, pudriciones, plagas y enfermedades.

 4.2. La estructura del arbolado urbano.

            En áreas verdes podemos encontrar desarrollos naturales, especialmente en coníferas, debido a  que se plantan completas (sin descopar), a que, en general, tienen una fuerte tendencia monopodial, y a que no se podan.

            En viario, y debido a las alteraciones arriba comentadas, normalmente encontramos estructuras totalmente alteradas.

 4.2.1. Estructuras en vaso o candelabro.

            La utilización de planta descopada en vivero conduce a la formación y consolidación de un vaso u horquilla baja (doble o múltiple).

Incluso con planta no descopada, la pérdida radical del transplante y el trauma post-plantación pueden producir el mismo efecto.

El resultado es la presencia generalizada de estructuras adultas en vaso o candelabro, que acaban siendo características del árbol urbano.

            Técnicamente, se puede hablar de reiteraciones silépticas, si el vaso queda formado por ramas laterales ya existentes), o de reiteraciones prolépticas, si queda formado por brotaciones surgidas (de yemas latentes o neoformadas) a consecuencia del descope, pero el resultado final es idéntico.

4.2.2. Horquillas en el eje central.

El modelo de desarrollo natural da por hecho un vigor mantenido y progresivo, impulsado por el conjunto del árbol (copa, fotosíntesis y raíz). Pero si este vigor decae bruscamente (por ejemplo, por un arranque y transplante de la planta) el crecimiento apical se paraliza, tomando el relevo varias yemas laterales y abriéndose la estructura en horquilla (incluso en horquillas sucesivas si la debilidad se mantiene), y no habrá tendencia a la verticalidad, al reinicio de dominancias apicales, mientras no retorne el vigor.

El retorno del vigor consolidará las horquillas existentes y tenderá a producir, a partir de ellas, varios brotes verticales simultáneos y paralelos. Cada uno de ellos, y de manera independiente, producirá sus ramas laterales. Las horquillas espontáneas por debilidad (como toda horquilla) tienden a permanecer como parte de la estructura definitiva.

La pérdida traumática de la guía terminal (el descabezado accidental o el realizado en vivero) abre igualmente la estructura en horquilla o vaso, que tiende igualmente a permanecer indefinidamente en la estructura.

 4.2.3. Copas “adultas” formadas por ejes y ramas laterales.

Las reducciones de copa repetidas sobre árboles vigorosos producen un conjunto de brotes verticales vigorosos que producen bajo ellos ramas laterales dominadas. La repetición de estas reducciones en el tiempo nos puede dar la falsa imagen de copas adultas permanentemente formadas por ejes verticales y ramas laterales.

 

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Gabriel Iguiñiz Agesta. 8 de Mayo de 2004.                                          www.arbolonline.org