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GESTIÓN ESTRUCTURAL: UNA REVISIÓN DEL MUNDO DE LAS PODAS.

1. INTRODUCCIÓN.

2. PLANTEAMIENTO Y OBJETIVOS DE ESTE TRABAJO.

3. EL DESARROLLO NATURAL DE LA ESTRUCTURA DEL ÁRBOL.

3.1. El desarrollo natural según P. Raimbault.

3.2. Algunas consideraciones al modelo de P. Raimbault.

4. EL DESARROLLO ALTERADO: LA ESTRUCTURA DEL ARBOLADO URBANO.

5. FORTALEZA ESTRUCTURAL Y DEFENSA A LA PUDRICIÓN.

6. LA GESTIÓN ESTRUCTURAL DEL ARBOLADO URBANO.

7. LOS CORTES DE PODA.

8. RELACIÓN ENTRE PODAS Y ESTADO FITOSANITARIO.

9. GLOSARIO


5. FORTALEZA ESTRUCTURAL Y DEFENSA A LA PUDRICIÓN.

5.1. Definición de ramas laterales, horquillas y reiteraciones.

Shigo distingue ramas laterales, horquillas y chupones, aunque no los diferencia por su origen. En cambio, sí hace una diferenciación por su estructura interna: las ramas laterales se unen al tronco cruzando y solapando sus fibras, formando una estructura sólida que, por otro lado, es donde se instala la defensa a la pudrición propia y específica de las ramas laterales. Las ramas de las horquillas no cruzan ni solapan sus fibras entre sí, son por tanto más débiles, y carecen de defensa a la pudrición en su base.

Raimbault hace la diferenciación entre ramas laterales y horquillas por su origen (“tal circunstancia o momento del árbol produce tal tipo de brotación”), como ya hemos visto, y, además, predice su evolución posterior (“una rama lateral pertenece a la copa temporal, y está llamada a desaparecer”, etc.).

La definición de Raimbault, más compleja y profunda que la de Shigo, no contradice la propuesta de Shigo sobre la presencia de defensa a la pudrición en la base de las ramas laterales, pero obliga a su reelaboración. Véase 3.2.3 y 3.2.4.

La definición de Shigo, en lo que respecta a la presencia o no de solapamiento, nos ayudará a definir dónde encontraremos, y dónde no, defensa a la pudrición.

La reiteración es la capacidad del árbol de rehacer una parte o la totalidad de su copa, a partir de un brote o de una yema preexistentes, o partir de una yema latente.

 5.2. Presencia de barrera a la pudrición en la base de las ramas.

Una de las aportaciones más difundidas y utilizadas de A. Shigo es su definición de la “defensa a la pudrición en la base de la rama lateral” (“branch protection zone”), que es el fundamento de su propuesta de “corte correcto de rama lateral”. Tenemos, con ello, la garantía de que el corte correcto de rama lateral no producirán pudriciones.

Shigo ha hablado también de las horquillas, y deja bien claro que no hay defensa a la pudrición en la base de las ramas de las horquillas. Por ello no existe un “corte seguro” de una rama de una horquilla; lo que se debe intentar es la eliminación temprana, o el corte menos dañino posible.

Shigo describe cómo el engrosamiento anual del xylema (el “anillo de madera”) se forma cada año primero en las ramas laterales y algo después en los troncos, de forma que se produce primero una ligera invasión del crecimiento de la rama lateral en la zona del tronco, y, unas semanas después, en el engrosamiento del tronco, una ligera invasión del tronco en la base de la rama. Se da, con ello, un pequeño solapamiento anual rama-tronco en la base de la rama, lo que provoca el ensanchamiento típico de la base de las ramas y el anclaje de las ramas laterales en el tronco.

Este entrecruzamiento, que ocurre desde que la rama era fina, sería la estructura física sobre la que se instala la famosa “defensa a la pudrición en la base de la rama lateral”.

Ese solapamiento no se produce en las ramas de las horquillas, dado que son de igual calibre y engrosan cada año simultáneamente: las horquillas tiene mal anclaje y no tienen “defensa a la pudrición” en su base. (Básicamente, el entrecruzamiento tampoco se produce en la base de las reiteraciones o chupones).

Para Raimbault, ramas laterales son, solamente, las brotaciones que surgen bajo una dominancia apical fuerte, y el conjunto de las ramas laterales compone una copa temporal que morirá y desaparecerá conforme la estructura adulta se desarrolla más arriba.

La muerte anunciada de la copa temporal de Raimbault “necesita” la defensa en la base de las ramas laterales de Shigo, y ésta sólo se presentará en las ramas temporales llamadas a desaparecer.

A su vez, la más concreta definición de Raimbault sobre qué es y qué no es rama lateral dentro de una estructura arbórea, nos puede dar información sobre dónde podemos encontrar barrera  de Shigo en la base y dónde no.

Las sucesivas horquillas que aparecen en el desarrollo natural cuando desaparece la dominancia apical, van a componer la estructura adulta permanente. Conforman la estructura definitiva, así que no precisan la existencia de barreras a la pudrición en sus bases. Y Shigo describe que, efectivamente, no la tienen.

En el desarrollo alterado propio del ambiente urbano, la totalidad de la estructura puede llegar a estar formada por horquillas y reiteraciones, por lo que no habría autenticas ramas laterales, y no habría barreras a la pudrición.

5.3. Presencia de barrera a la pudrición en la base de las ramas laterales que acaban por permanecer en la estructura definitiva.

 

5.4. Fortaleza estructural de ramas laterales, horquillas y chupones.

            El solapamiento de fibras en la base de la rama lateral produce una estructura fuerte. Sólo la aparición indeseable de corteza incluida entre la rama lateral y el tronco puede producir una estructura debilitada, pero esto sólo ocurre en variedades o cultivares artificialmente fastigiados o columnares.

            Las horquillas son estructuras (comparativamente) más débiles, incluso sin corteza incluida, pues no hay solapamiento, ni puede haber fibras que vayan de una rama de la horquilla a la otra, sino que las fibras de ambas ramas, paralelamente, se dirigen hacia abajo. Puede ser fácil desgarrar una horquilla con la fuerza de nuestros brazos.

            Sin embargo, en el desarrollo natural, las horquillas no necesitan ser estructuralmente muy fuertes, y, de hecho, no se producen fracturas. Y esto porque , según hemos visto, no aparecen horquillas en la estructura natural hasta la fase 6, en lo alto de la copa cuando el eje central se abre en horquillas sucesivas. Cada una de estas horquillas sucesivas es suficientemente fuerte, ya que:

Ø      No se producen cortezas incluidas, porque el vigor se ha calmado (hay muchas horquillas como esa en el conjunto de la copa, y el vigor/horquilla es bajo) y porque el engrosamiento esperable es bajo.

Ø      No se producen esfuerzos excesivos:

o       Porque la vela que soporta cada rama de horquilla es muy pequeña (un % muy pequeño de la copa total).

o       Porque el brazo de palanca (la distancia desde la horquilla hasta el centro de empuje del viento en la copa) es corto.

            Pero en el desarrollo alterado pueden aparecer horquillas en la parte baja de la estructura, y estas horquillas son débiles, ya que:

Ø      Tienden a formar cortezas incluidas, por engrosamiento progresivo indefinido.

Ø      Se pueden producir esfuerzos excesivos:

o       Porque la vela que soporta cada rama de horquilla es muy grande (un 50 % ó más de la copa total).

o       Porque el brazo de palanca (la distancia desde la horquilla  hasta el centro de empuje del viento en la copa) puede ser muy largo.

            Los chupones (las reiteraciones) son estructuralmente débiles (básicamente, no hay entrecruzamiento de fibras con el tronco), aunque esto no suele ser problema, pues los esfuerzos que soporta también lo son. Sí suelen llegar a romperse los grandes chupones que se forman tras los descabezados o terciados en especies vigorosas de madera débil (chopos, etc), pero no tanto por la rotura del propio anclaje sino por descomposición de la madera sobre la que están anclados.

5.5. Pérdida natural de ramas en la estructura adulta y en la estructura envejecida.

A partir de la fase 7 hay una renovación permanente de la copa, que pierde sistemáticamente ramas y forma otras mediante reiteraciones. Ni las que mueren ni las neoformadas son auténticas ramas laterales, ni se produce entrecruzamiento de fibras en sus bases; el conjunto de la copa adulta no tiene barreras a la pudrición. Sin embargo, el ramaje que muere por renovación natural no provoca pudriciones debido a su poco diámetro.

A partir de la fase 8 hay una mortalidad centrípeta de la copa, primeramente del ramaje fino más alto, luego, progresivamente, ramaje más grueso. Aunque todo ese ramaje de la copa está formado por horquillas, no hay desarrollo de pudrición mientras la mortalidad no afecte a ramas gruesas.

Finalmente, las grandes ramas estructurales irán también muriendo por vejez (fase 9 y 10), y, al no tener defensa en la base, la estructura será presa de los hongos. (Para entonces el tronco suele estar ya muy afectado por pudrición hacia arriba desde las raíces, que están muriendo desde la fase 7).

Por tanto, el envejecimiento, incluso el natural, lleva necesariamente a la descomposición general de la estructura por pudriciones múltiples y, con ello, a una debilidad estructural general.

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Gabriel Iguiñiz Agesta. 8 de Mayo de 2004.                                         www.arbolonline.org